Nos acaban de comunicar el primer despido de la oficina, el cántabro que se sienta a mi lado, el único con el que nunca coincido. En general me cuesta coincidir con las gentes de esta comunidad, quizá por ello aún tenga la sensación que son buena gente.
A puntito he estado de ofrecer también mi puesto, pero he conseguido contenerme.
Han quedado hoy a las 5 para hacer un café y despedirnos de él. Me pregunto que tendrá el café de las 5, pero hoy seré yo quien no asista.
Advertisement
26/07/11 at 01:00
Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar.
31/07/11 at 14:41
Jolín, cómo está el patio. Hacía tiempo que no entraba a tu espacio, porque veía que no actualizabas. Es una alegría pasar por aquí y ver que sí estás volviendo a escribir en tu blog. No lo dejes, anda. Un abrazo para ti y otro para nuestra Chimos.